Una vez que los bomberos accedieron al interior del chalet, localizaron a dos perros, propiedad de los dueños de la vivienda, en distintas habitaciones. Uno de ellos fue sacado por los efectivos y el segundo logró saltar por una ventana abierta de la habitación en la que se había refugiado. El fuego del dormitorio pudo ser extinguido finalmente, aún con las altas temperaturas que los bomberos tuvieron que soportar. Posteriormente se procedió a evacuar el humo y a sanear el techo de la habitación que quedó afectado en las bovedillas, y también revestimientos de paredes y techos de otras partes de la casa. Para la extinción se utlizaron 500 litros de agua, 6 equipos de respiración autónoma (ERAS) y herramientas de mano. Fueron desplazados ocho bomberos con 2 vehículos. La operación concluyó una hora después.
Fuente: ÁREA


















